En el marco de la defensa de la soberanía nacional y el fortalecimiento de la arquitectura diplomática del país, la Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez, calificó como «franca y respetuosa» la reciente reunión sostenida con la representación de alto nivel del Gobierno de los Estados Unidos en el Palacio de Miraflores.
La mandataria venezolana subrayó que la cortesía diplomática y el reconocimiento mutuo no comprometen la firmeza de la posición bolivariana; por el contrario, son pilares fundamentales para construir soluciones en beneficio de la estabilidad regional.
«El respeto no le quita nada a nadie, le suma. Independientemente de las diferencias históricas, es posible avanzar en agendas que prioricen la felicidad de nuestro pueblo bajo los principios de la Diplomacia Bolivariana de Paz», afirmó la Jefa de Estado.
La Presidenta (E) fue enfática al señalar que cualquier acercamiento internacional debe regirse por el cumplimiento estricto de las leyes de la República y el reconocimiento pleno de la jurisdicción soberana de Venezuela.
Esta estrategia busca consolidar la «nacionalización de la política», garantizando que las decisiones sobre el destino del país correspondan exclusivamente a los venezolanos, sin injerencias externas.
Rodríguez reafirmó que el objetivo central de estos nexos internacionales es generar mejorías tangibles en las áreas social y política.
Destacó que la tranquilidad de las familias y el futuro de la infancia venezolana son la prioridad absoluta de su gestión.










