El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció el inicio oficial de una mesa de conversaciones con el Gobierno de los Estados Unidos. El objetivo primordial de este acercamiento es buscar soluciones conjuntas a la profunda crisis económica y energética que afecta a la nación caribeña.
Durante una alocución televisada, el mandatario confirmó que este proceso cuenta con el respaldo de la dirección del Partido Comunista y del expresidente Raúl Castro. Según Díaz-Canel, la agenda busca «identificar problemas bilaterales que necesitan una solución» a través de la vía diplomática y el respeto mutuo.
La apertura de este diálogo ocurre en un momento crítico para la infraestructura de la isla. Cuba cumple tres meses sin el arribo de buques petroleros, lo que ha anulado la capacidad de generación eléctrica y transporte.
La falta de combustible ha forzado la cancelación de vuelos y afectado los servicios hoteleros, golpeando el principal motor de divisas del país.
Este acercamiento diplomático se percibe como un paso estratégico para aliviar las tensiones y facilitar mecanismos que permitan restaurar el flujo energético hacia la mayor de las Antillas.










