El Ministerio de Comercio de China manifestó este domingo su firme rechazo a las recientes sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos contra diversas empresas del gigante asiático vinculadas al comercio de petróleo con la República Islámica de Irán.
A través de un comunicado oficial, Beijing calificó estas medidas coercitivas como una restricción «indebida» al desarrollo de actividades económicas y comerciales normales.
El Gobierno chino argumentó que las sanciones de Washington no solo violan los principios básicos de las relaciones internacionales, sino que vulneran los derechos humanos al limitar el acceso a recursos energéticos vitales.
La medida judicial estadounidense impacta directamente a grandes consorcios cuyas operaciones se valoran en miles de millones de dólares, entre los que destacan: Hengli Petrochemical, Shandong Shouguang Luqing Petrochemical, Shandong Jincheng, Petrochemical Group, Hebei Xinhai Chemical Group y Shandong Shengxing Chemical.
Este choque diplomático ocurre en medio de una creciente escalada militar en el Golfo Pérsico.
Tras el bloqueo naval iniciado por Washington el pasado 8 de febrero para frenar las exportaciones iraníes, Teherán respondió restringiendo el paso por el Estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el suministro global de hidrocarburos.
El comunicado chino surge tras reportes de ataques estadounidenses a embarcaciones iraníes bajo acusaciones de «piratería», incidentes que han desestabilizado los mercados internacionales y provocado advertencias de represalias por parte de Irán.
Pese a las presiones de la Casa Blanca, China, históricamente el mayor comprador de crudo iraní, reafirmó su postura de no reconocer ni acatar las sanciones unilaterales.
El Gobierno chino reiteró su determinación de mantener la cooperación energética y comercial con Irán, asegurando que defenderá los derechos legítimos de sus empresas ante lo que considera una extralimitación de la jurisdicción estadounidense.










