Caribe (CEPAL) ha posicionado a Venezuela a la vanguardia de la recuperación regional, proyectando un crecimiento del 6,5% para el presente ciclo. Esta cifra sitúa al país por encima del promedio de sus vecinos, consolidando un proceso de expansión sostenida.
Según el organismo multilateral, este repunte responde a una dinámica económica robusta impulsada por tres pilares fundamentales:
Dinamismo Comercial: Una actividad de mercado que mantiene un pulso firme y constante.
Vigor Productivo: La reactivación de áreas estratégicas de la producción nacional.
Certidumbre Institucional: Una estabilidad económica que permite proyectar planes a largo plazo sobre bases sólidas.
El informe de la CEPAL coincide con los datos preliminares del Banco Central de Venezuela (BCV), que confirman una tendencia positiva en el Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2026. Con este resultado, la economía venezolana encadena 20 trimestres consecutivos de crecimiento, marcando la fase de expansión más prolongada de los últimos años.
El BCV también ha ratificado que el país transita hacia un nuevo periodo de estabilidad cambiaria y un descenso progresivo de la inflación, factores que han permitido un control más estricto de los indicadores macroeconómicos y una mejora en la previsibilidad del mercado nacional.
La recuperación de los motores productivos no solo refleja cifras positivas en los informes internacionales, sino que busca traducirse en mayores oportunidades para todos los estratos de la sociedad.
La CEPAL destaca que el país ha logrado estos resultados mediante el fortalecimiento de su estructura interna y la corrección de desequilibrios que afectaban el desempeño cotidiano de la economía.
Este panorama posiciona a Venezuela como el principal eje de crecimiento en el subcontinente, atrayendo la mirada de socios estratégicos y organismos internacionales que validan el nuevo ciclo de estabilidad financiera nacional.










