A 24 años de los hechos del 11 de abril de 2002, el canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, rememoró este jueves el golpe de Estado que rompió el hilo constitucional, cuando la extrema derecha venezolana, apoyada por medios de comunicación, perpetró la masacre de Puente Llaguno, que horas después conllevó al secuestro del comandante Hugo Chávez Frías.
A través de su canal de Telegram, el diplomático recordó que, en tan solo 48 horas, el fascismo desmanteló los poderes públicos y la democracia, con el fin de subyugar al país y al pueblo a los intereses extranjeros, mientras los venezolanos exigían el regreso del presidente electo de forma legítima, mediante comicios donde Chávez se impuso gracias al respaldo de toda una nación.
«“No ha renunciado, lo tienen secuestrado”. Este fue el grito unánime de un pueblo cuando aquel 11 de abril de 2002, el comandante Hugo Chávez fue secuestrado por militares traidores y la oligarquía golpista, que utilizaron los medios de comunicación como herramientas de desinformación», escribió Gil.
El Canciller enfatizó que fue la fuerza popular y la convicción inquebrantable de los ciudadanos lo que restauró la democracia y el proyecto bolivariano en Venezuela, poniendo fin a la breve pero violenta interrupción del orden constitucional.
Con esta conmemoración, el Gobierno Bolivariano ratifica su compromiso con la memoria histórica y reafirma la vigencia del legado del comandante Hugo Chávez, así como la defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano frente a cualquier intento de desestabilización.










