Al término de la primera semana de sesiones en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, ofreció declaraciones a los medios este viernes, en las que desestimó rotundamente los planteamientos presentados por la parte guyanesa.
“No podemos catalogar esos argumentos sino como negacionistas, argumentos repetitivos. No hemos escuchado ningún elemento novedoso”, manifestó el diplomático venezolano a su salida de la sesión.
Gil explicó que, tras escuchar los argumentos finales de Guyana, estos resultan contradictorios y negacionistas, “porque en primer lugar niega la función de la propia corte”. En ese sentido, recordó que la CIJ y el derecho internacional fueron creados para promover la convivencia y la buena vecindad entre los Estados, y que en este caso el instrumento vigente es el Acuerdo de Ginebra, orientado a la resolución negociada del diferendo territorial.
El Canciller subrayó que Venezuela ha reiterado en diversas ocasiones que no reconoce la jurisdicción de la CIJ para dirimir la controversia limítrofe. Asimismo, señaló que la parte guyanesa ha negado “la voluntad histórica de Venezuela, de trabajar directamente, cara a cara, de la mano con la República Cooperativa de Guyana, incluso en años recientes”.
El equipo que representa a Venezuela se mostró convencido de que, una vez analizados estos argumentos, se les reconocerá la razón histórica, dejando claro que “la única vía, que es donde va a concluir esta controversia, es la negociación directa, cara a cara, sin la intervención de terceros, sin tratar de judicializar una controversia que ya tiene una vía de solución acordada entre las partes”.
Finalmente, el jefe de la diplomacia venezolana calificó como “insólita” la petición de Guyana al solicitar a la CIJ una injerencia en asuntos internos de Venezuela. “Estamos seguros de que esto va a ser completamente desechado, eso no tiene ningún asidero”, afirmó.
La próxima semana corresponderá a Venezuela exponer sus argumentos históricos que demuestran la propiedad irrevocable sobre el territorio de la Guayana Esequiba.










