El vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, aclaró este martes que el reinicio de las relaciones técnicas con organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), tiene como fin único la recuperación de activos venezolanos y no la implementación de medidas de ajuste macroeconómico.
Durante un encuentro en el estado Apure, Cabello explicó que, tras el levantamiento de sanciones sobre el Banco Central de Venezuela y la Banca Pública, el acercamiento es una necesidad técnica para movilizar recursos que pertenecen a la nación.
El también ministro enfatizó que la cifra en disputa asciende a los 5 mil millones de dólares, los cuales se encuentran retenidos debido al bloqueo financiero de los últimos años.
“Señores, nos deben 5 mil millones de dólares que son de los venezolanos y las venezolanas. La única manera que tiene Venezuela de recuperar ese dinero es teniendo relaciones con el Fondo Monetario”, detalló.
Para ilustrar la situación, Cabello utilizó una analogía relacionada con el comercio local.
Venezuela posee el capital, pero carece de los mecanismos bancarios para movilizarlo. El restablecimiento de canales con el FMI permite que instituciones como el Banco de Venezuela reinicien sus operaciones internacionales tras años de cuentas bloqueadas en el exterior.
Ante las dudas surgidas en sectores de la opinión pública y las filas del chavismo, el vicepresidente fue tajante al descartar un retorno a las políticas de subordinación financiera del pasado.
Aseguró que el acercamiento no implica la aplicación de medidas de austeridad ni ajustes que afecten al pueblo.
Reiteró que el objetivo no es solicitar nuevos créditos, sino liberar el patrimonio propio. «Eso no tiene nada que ver con un paquetazo aquí en Venezuela; absolutamente nada que ver», puntualizó.
Finalmente, Cabello instó a los detractores de esta estrategia financiera a proponer soluciones reales en lugar de cuestionar sin fundamentos. “Quien tenga una mejor idea que esa, que la ponga en la mesa; pero criticar por criticar no le hace bien al país”, concluyó.










