El Gobierno de la República Federal de Alemania manifestó este miércoles su firme rechazo al bloqueo naval anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Venezuela.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores alemán instó a la administración estadounidense a detener las acciones que vulneran la estabilidad y la paz en el continente americano.
La cancillería alemana expresó su profunda preocupación por la escalada en la política exterior de Washington, señalando que las medidas unilaterales adoptadas no cuentan con el respaldo de Berlín.
El comunicado enfatiza que el respeto a los principios básicos del Derecho Internacional es fundamental para evitar un deterioro irreversible de la situación geopolítica.
«El Gobierno alemán tiene interés en evitar que la situación en la región se deteriore aún más. Por ello, observamos la situación general con preocupación», dicta el texto emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Berlín confirmó haber tomado nota de la orden ejecutiva de Trump, la cual busca impedir el tránsito de buques petroleros desde y hacia puertos venezolanos.
El gobierno alemán calificó esta medida de hostil y extraterritorial, sumándose a las voces internacionales que cuestionan la legalidad de este bloqueo marítimo.
El pronunciamiento alemán destaca tres puntos críticos, el echazo a la unilateralidad, Alemania no acompaña medidas que no se ajusten a las normas internacionales, alerta de inestabilidad, Berlín advierte que estas acciones profundizan la crisis en lugar de buscar soluciones diplomáticas y defensa de la soberanía, el comunicado surge en un contexto donde Washington ha reclamado abiertamente derechos sobre activos y recursos naturales que pertenecen legítimamente a Venezuela.
Con este paso, Alemania se suma a una creciente lista de naciones y organismos que denuncian la pretensión de Washington de controlar los recursos energéticos venezolanos por la fuerza.
La postura alemana es vista por analistas como un distanciamiento significativo de la estrategia de máxima presión impulsada por la Casa Blanca en esta nueva etapa del gobierno de Donald Trump.










