La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) emitió este jueves un comunicado oficial en el que repudia de la manera más categórica el asalto y confiscación ilegal de un buque petrolero venezolano por parte de fuerzas militares de los Estados Unidos en aguas del Mar Caribe, acción denunciada por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela como un flagrante acto de piratería internacional.
En su declaración, el bloque de integración calificó el hecho como un acto de vulgar piratería, subrayando que constituye una violación gravísima del Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la soberanía e integridad territorial de Venezuela. La Alianza advirtió que esta agresión no es un evento aislado, sino parte de una estrategia continuada de saqueo y despojo destinada a apropiarse ilegítimamente de los recursos energéticos de la nación suramericana.
El ALBA-TCP recordó que este robo en alta mar se suma al despojo criminal de la empresa CITGO y otros activos venezolanos en el exterior, ejecutados con el respaldo político y judicial de Washington. «Este hecho revela una estrategia destinada a apropiarse de los recursos energéticos venezolanos, estableciendo un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad jurídica y marítima internacional», alertó la organización.
La Alianza ratificó en la misiva su respaldo total, firme e inquebrantable al pueblo y al Gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros. Subrayó que cualquier ataque contra la soberanía venezolana constituye, asimismo, una agresión directa contra todos los pueblos del Sur global que defienden su derecho a la autodeterminación, la paz y el desarrollo independiente.
Frente a esta grave situación, el ALBA-TCP EXIGE:
1. La restitución inmediata e incondicional del buque petrolero venezolano confiscado, con indemnización por los daños y perjuicios causados.
2. El cese total e inmediato de toda acción de despojo, bloqueo y agresión contra los bienes, activos y recursos naturales de la República Bolivariana de Venezuela.
3. Una respuesta urgente y contundente de los organismos multilaterales, regionales y globales, empezando por las Naciones Unidas y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), ante esta violación abierta y arrogante del derecho internacional.
Un llamado a la comunidad internacional
El ALBA-TCP exhortó a la comunidad internacional, a los movimientos sociales y a las fuerzas progresistas del mundo a pronunciarse sin ambigüedades frente a este acto de piratería moderna, que amenaza no solo a Venezuela, sino los principios de convivencia pacífica, seguridad marítima y respeto a la soberanía de todos los Estados.
La organización advirtió que permitir y normalizar acciones como esta abre las puertas a la ley de la selva en las relaciones internacionales, donde cualquier potencia podría, arbitrariamente, confiscar bienes de otro Estado, debilitando hasta su destrucción los pilares fundamentales del orden internacional basado en el respeto y la justicia.










