Se conmemoran 195 años de la última proclama del Libertador Simón Bolívar, un documento histórico en el que el prócer instó a preservar la unión de los pueblos frente a la amenaza de la desesperanza y la traición. Su llamado, lejos de perderse en el tiempo, ha sido reivindicado como fundamento moral y político de la lucha contra la dominación imperial en el siglo XXI.
El presidente Nicolás Maduro publicó un mensaje conmemorativo de esta fecha, recordó que «Bolívar no aró en el mar» y «su ejemplo y sacrificio fueron sembrados en la tierra de América, y luego vino el gran resucitador del bolivarianismo, nuestro amado Comandante eterno Hugo Rafael Chávez Frías, el hombre a quien le tocó ver retoñar sus ideas en el siglo XXI».
La proclama bolivariana es descrita hoy no solo como un texto histórico, sino como una fuente de motivación y fortaleza moral para el pueblo venezolano frente a las adversidades. «Hay quienes en el mundo no pueden entender cómo el pueblo de Venezuela ha podido soportar todas las pruebas, y estar hoy de pie triunfante, listos para las nuevas pruebas», se señaló. «Que busquen en Bolívar la moral, el espíritu, la hidalguía y la valentía que nos lleva a nosotros a la batalla».
Enfatizó que la unidad de América Latina, visión central del Libertador, sigue siendo un horizonte político indispensable. «La idea de Bolívar de unir América Latina continuará vigente, y no seremos nada si no la mantenemos viva en la calle, en las comunas y en la comunidad», se reiteró, subrayando el compromiso de llevar ese legado del pensamiento a la práctica concreta en los espacios populares.
Esta conmemoración refuerza el discurso oficial que vincula el proyecto bolivariano original con la Revolución del siglo XXI, presentando la resistencia actual de Venezuela como la continuación directa de la lucha independentista y como una prueba de que el espíritu de Bolívar —reactivado por Chávez— permanece vivo y combativo.










