Venezuela ratificó su posición estratégica en el mapa energético continental al consolidarse como el tercer principal productor de crudo de América Latina y el Caribe, de acuerdo con el más reciente reporte mensual de Petróleo y Gas publicado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olade).
Los resultados, correspondiente al balance de inicio de año, revela que la producción conjunta de Brasil, México y Venezuela alcanzó los 361 millones de barriles (Mbbl), cifra que representa el 70% de toda la producción petrolera de la región. Este volumen global marca un incremento del 1,1% en comparación con el mes de diciembre inmediato anterior.
El dinamismo de la actividad extractiva regional muestra una notable aceleración al contrastarse con los registros del año previo. Los 361 Mbbl alcanzados por el bloque colíder representan un repunte interanual del 11% en comparación con enero de 2025, período en el que la producción conjunta de la región promedió los 326 Mbbl.
El desglose por naciones presentado por la Olade:
● Brasil: Lidera el ránking regional con el 39% de la producción.
● México: Ocupa el segundo lugar con un 18%.
● Venezuela: Se consolida en el tercer puesto con el 13% del mercado latinoamericano.
Este informe técnico del organismo multilateral subraya que la producción de gas natural en América Latina y el Caribe experimentó un comportamiento aún más dinámico que el sector petrolero. La generación regional de gas tocó los 28.000 millones de metros cúbicos, sellando un sólido crecimiento interanual del 27% frente a los 22.000 millones de metros cúbicos registrados en el mismo período de 2025.
Por lo tanto, el salto intermensual respecto a diciembre se ubicó en un 22%.
En este renglón, Venezuela se posiciona firmemente en el «top 5» de la región al ubicarse como el quinto productor de gas natural con una participación del 10%. El esquema gasífero continental quedó encabezado por Argentina (21%), seguido de cerca por Trinidad y Tobago (20%), Brasil (13%), Perú (11%), Venezuela (10%) y Bolivia (9%).
Estos indicadores confirman la sostenida recuperación de la capacidad operacional de la industria energética venezolana y su rol fundamental en la estabilidad del suministro de hidrocarburos en el hemisferio.










