La gestión del presidente de Argentina, Javier Milei, atraviesa su momento más complejo en la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más poblado e influyente. De acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública presentado por la prestigiosa consultora Trends, el desgaste de la imagen del Ejecutivo nacional se ha profundizado severamente en territorio bonaerense.
El relevamiento estadístico consolida un escenario marcadamente adverso para la Casa Rosada. Actualmente, apenas un 32% de los ciudadanos bonaerenses respalda la gestión presidencial, mientras que el rechazo explícito se posicionó en un contundente 66%.
La caída en los niveles de aceptación no solo es pronunciada, sino también acelerada. El actual 32% de aprobación representa un retroceso de 10 puntos porcentuales en comparación con los datos registrados en septiembre de 2025, fecha en la que el mandatario conservaba un 42% de aval en la provincia.
Este desplome en los indicadores enciende las alarmas políticas de cara al futuro inmediato, considerando que la provincia de Buenos Aires concentra casi el 40% del padrón electoral nacional y se perfila como el campo de batalla determinante para las cruciales elecciones legislativas de 2027.
Más allá de la pérdida cuantitativa de apoyo, el estudio de Trends enciende alertas sobre la calidad del descontento. Los datos reflejan una marcada radicalización de la postura opositora: dentro del 66% que desaprueba al gobierno, un 58% de los encuestados calificó la gestión de Milei directamente como «muy mala».
Este endurecimiento de la opinión pública bonaerense marca un punto de inflexión en la relación del gobierno de La Libertad Avanza con el principal motor electoral de la República Argentina, planteando serios desafíos para la gobernabilidad y la estrategia política del oficialismo en los meses venideros.












