En una jornada histórica de protesta, cientos de miles de argentinos salieron a las calles este martes para rechazar el drástico ajuste presupuestario impuesto por el Gobierno de Javier Milei. La movilización, que tuvo su epicentro en una Plaza de Mayo colmada, unió a estudiantes, docentes, sindicatos y partidos de oposición bajo una sola consigna: «Por la educación, la universidad pública y la ciencia nacional».
La marcha, organizada por la Federación Universitaria Argentina (FUA), el Frente Sindical de Universidades Nacionales y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), se replicó con fuerza en ciudades clave como Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán, reflejando un descontento federal ante lo que los manifestantes califican como una «asfixia perversa» del sistema educativo.
Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), la inversión en universidades ha caído a niveles alarmantes. En 2026, el presupuesto representa apenas el 0,428% del PIB, la cifra más baja registrada desde 1989.
Este declive se ha profundizado aceleradamente bajo la actual gestión, 2023: 0,718% del PIB, 2025: 0,526% del PIB y 2026: 0,428% del PIB (Proyectado)
A través de la Decisión Administrativa 20/2026, el Ejecutivo oficializó una poda superior a los 78.768 millones de pesos (aprox. $56 millones de dólares). El impacto se divide en frentes vitales para el funcionamiento del país:
Alfabetización y Salarios: El Plan Nacional de Alfabetización perdió más de $35.000 millones, mientras que la supresión del Fondo de Compensación Salarial Docente golpea la capacidad de nivelar los sueldos mínimos de los maestros en las provincias.
Infraestructura Universitaria: Se paralizaron proyectos edilicios en 13 universidades nacionales. Las más afectadas son la Universidad Nacional de La Plata ($1.043 millones menos) y las de General San Martín y Avellaneda.
Becas y Tecnología: Se recortaron $6.649 millones en políticas socioeducativas, afectando directamente el sistema de becas estudiantiles, y se redujeron transferencias a la empresa estatal EDUC.AR.
Para la comunidad académica, el ajuste no es solo económico, sino ideológico. «El objetivo es terminar con las universidades públicas de calidad… las están acogotando para que, cuando bajen su nivel, puedan decir que ya no hay que financiarlas», denunció Durán, uno de los manifestantes en la capital.
La movilización contó con una presencia masiva de estudiantes de secundaria, quienes ven amenazado el modelo de universidad pública y gratuita vigente en el país desde 1949. Ante la falta de diálogo directo y la profundización de los recortes para el ciclo 2026, los sectores educativos advierten que las medidas de fuerza continuarán hasta que se garantice un financiamiento acorde a las necesidades de la nación.














