El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió este lunes un comunicado oficial en el que manifiesta su más enérgica protesta ante las recientes declaraciones del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.
El Ejecutivo venezolano califica dichas intervenciones como «impropias de su alta investidura» y contrarias a los principios fundamentales de la diplomacia internacional.
Las afirmaciones de Guterres vulneran los principios de objetividad, prudencia y buena fe establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. Venezuela sostiene que estas acciones son evidencia de un «progresivo deterioro» de una Secretaría General que, a juicio del Estado venezolano, se ha mostrado incapaz de mediar eficazmente en los grandes conflictos que atraviesa la humanidad en la actualidad.
El comunicado denuncia lo que considera una doble moral institucional por parte de la Secretaría General de la ONU. El Gobierno Bolivariano señala que mientras persisten situaciones críticas como el genocidio contra el pueblo palestino, la expansión de conflictos bélicos y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, la oficina de Guterres mantiene una actuación de silencio que debilita su autoridad moral.
«Nunca antes la Organización de las Naciones Unidas había enfrentado un deterioro tan profundo de su credibilidad ante los pueblos del mundo», reza una de las secciones más contundentes del documento emitido desde Caracas.
Finalmente, la República Bolivariana de Venezuela recordó al Secretario General su obligación legal de cumplir con el Artículo 100 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual le exige actuar con neutralidad, imparcialidad e independencia.
El Gobierno nacional enfatizó que la preservación de la legitimidad de la Organización depende exclusivamente del respeto estricto al Derecho Internacional y de una gestión que no responda a intereses ajenos a la paz y la seguridad de las naciones soberanas.













