En una contundente intervención ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ratificó la postura histórica de la nación en defensa de su soberanía territorial, denunciando las maniobras jurídicas y económicas que buscan despojar al país de la Guayana Esequiba.
La presidenta encargada denunció que Guyana ha quebrado la legalidad internacional al abandonar la vía del diálogo. Según Rodríguez, Guyana «optó unilateralmente por trasladar la controversia del ámbito de la negociación a la resolución judicial en abierta violación al marco jurídico acordado».
Subrayó que este movimiento estratégico de Georgetown no es casualidad, el cambio de postura coincide con el hallazgo de yacimientos petroleros de clase mundial en 2015.
El Gobierno Bolivariano sostiene que cualquier sentencia de la Corte que ignore el Acuerdo de Ginebra es inválida y viola el Derecho Internacional.
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue la denuncia sobre las pretensiones de Guyana de intervenir en la identidad nacional venezolana.
«Se pide a esta Corte ordenar la destrucción de mapas, prohibir la enseñanza de la historia y arrancar la Guayana Esequiba del corazón de los venezolanos», alertó Rodríguez.
«Se trata de borrar la memoria de un pueblo para anular su futuro. Aniquilar la historia nunca dará sustento al despojo. La verdad siempre prevalecerá», sentenció la Presidenta Encargada, recordando que dicho territorio es parte constitutiva de Venezuela desde su nacimiento como República.
Pese a las tensiones, Venezuela mantuvo su mensaje de diplomacia de paz. Rodríguez enfatizó que el destino de ambas naciones está irremediablemente unido por la geografía y la historia, haciendo un llamado directo al pueblo vecino.
Venezuela insiste en que un diálogo al más alto nivel es más efectivo y legítimo que cualquier fallo judicial.












