En un avance significativo para la diplomacia comercial y la estabilidad económica regional, la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, encabezó una reunión de alto nivel con una destacada delegación de empresarios y funcionarios de los Estados Unidos en el Palacio de Miraflores.
El encuentro, celebrado en el Salón Sol del Perú, culminó con la suscripción de acuerdos estratégicos entre Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y las compañías estadounidenses Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding. Estos convenios están diseñados para potenciar la producción y exploración bajo un modelo de empresas mixtas, fundamentado en el principio de beneficio mutuo o «Ganar-Ganar».
La Presidenta (E) Rodríguez enfatizó que estos acuerdos no solo abarcan el sector de hidrocarburos, sino que extienden el radio de acción hacia las áreas minera, industrial y comercial. Esta iniciativa da continuidad a la hoja de ruta establecida el pasado 4 de marzo, tras la visita del Secretario de Interior y Dominio Energético de EE. UU., Doug Burgum.
»Venezuela reafirma su disposición de generar un clima de confianza y seguridad jurídica para las inversiones extranjeras, siempre bajo los principios de respeto a la soberanía y entendimiento mutuo», destacó la mandataria durante el acto oficial.
La relevancia del encuentro quedó de manifiesto por la calidad de las delegaciones presentes:
Por Venezuela: El tren ejecutivo estuvo representado por Héctor Silva (Minería), Paula Henao (Hidrocarburos), Héctor Obregón (PDVSA), el Vicepresidente de Economía Calixto Ortega, el embajador Félix Plasencia y Román Maniglia (Pequiven).
Por Estados Unidos: La delegación contó con la presencia de John Barrett, Jefe de la Misión Diplomática de EE. UU. en Venezuela, y Jarrod Agen, Asistente Adjunto del Presidente y Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Dominio Energético.
La firma de estos acuerdos representa una señal clara de la reactivación del interés del capital internacional en los recursos venezolanos. La fórmula de activos compartidos busca no solo optimizar la infraestructura energética nacional, sino también generar recursos que contribuyan directamente al bienestar social y al desarrollo económico del pueblo venezolano.
Con esta acción, Venezuela se posiciona nuevamente como un actor clave y confiable en el mercado energético global, demostrando capacidad de diálogo y ejecución frente a las potencias económicas mundiales.










