El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó este viernes su satisfacción y expectativa ante los nuevos proyectos políticos, diplomáticos y sociales que se vislumbran tras la consolidación de la tercera reunión de la Comisión de Vecindad Colombo-Venezolana, destacando la reconstitución de la unidad entre ambos pueblos como un eje fundamental para construir un futuro digno y próspero.
Durante su intervención, el mandatario colombiano hizo un llamado a no olvidar el legado del Libertador Simón Bolívar, rescatando su visión de una patria grande. “Yo creo que no hay que olvidar un proyecto que pereció en la historia durante un tiempo, el gran proyecto de Bolívar de la patria grande, que llamó en su momento ‘La Gran Colombia’, que restableciéndose bajo otras formas en este siglo XXI, como podría ser la integración, la unidad e inclusive la confederación, nos podría llevar a ser una de las naciones más fuertes del mundo”, afirmó Petro.
El presidente recordó que Colombia y Venezuela comparten una historia común que los ha consagrado como el “corazón del mundo”. “En la medida que nos dividimos, partimos el corazón del mundo, y a medida que nos unimos, restablecemos el corazón del mundo”, sentenció, al tiempo que subrayó la necesidad de avanzar en la liberación de los pueblos mediante un esfuerzo conjunto.
Entre los ejes prioritarios de esta hoja de ruta bilateral, Petro mencionó la erradicación de tácticas delictivas en las zonas fronterizas y la profundización de un “segundo camino” orientado al bienestar social, que incluye la integración alimenticia. “Para garantizar la seguridad nutricional de toda la niñez, de los nuevos bebés que están por nacer, de toda la ciudadanía y que se garantice la integración energética”, detalló.
En materia energética, el mandatario abogó por impulsar “los nuevos modos de energía”, señalando que los modelos tradicionales han generado violencia, genocidios y autoritarismo. “Los nuevos modos de energía que yo trato de impulsar en mi propio país pueden traer paz, pueden traer la construcción de una democracia global, de una humanidad hermana”, afirmó.
Petro concluyó insistiendo en que Venezuela y Colombia deben consagrarse como una auténtica hermandad. “La hermandad humana debe comenzar en el corazón del mundo, en los países de la belleza”, puntualizó, haciendo un llamado a la armonía entre naciones vecinas que, a su juicio, son una misma historia y un mismo pueblo.










