Durante la instalación de la Comisión para la Gran Consulta Nacional sobre la Reforma de la Justicia Penal, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, presentó un balance histórico sobre la aplicación de la Ley de Amnistía y reafirmó el compromiso del Poder Legislativo con la transformación profunda del sistema judicial venezolano.
Rodríguez informó que, tras la promulgación de la Ley de Amnistía el pasado 19 de febrero de 2026, el trabajo de la comisión de seguimiento ha permitido que cerca de 9 mil personas reciban beneficios procesales. El parlamentario calificó este instrumento como uno de los más intensivos y de mayor alcance a nivel global, destacando su impacto en la estabilidad política del país.
«Esta ha sido, sino la más, una de las más intensivas leyes de amnistía aprobadas en el planeta entero», aseveró el presidente del Parlamento desde el Palacio de Miraflores.
En su intervención, el representante de la AN fue enfático al señalar que la nueva Reforma de la Justicia Penal debe erradicar las desigualdades estructurales que afectan a los sectores más vulnerables.
Denunció la «minusvalía jurídica» que enfrentan quienes carecen de recursos económicos y exigió un sistema que garantice la equidad absoluta.
«Tiene que acabarse de una vez y para siempre con la criminalización de la pobreza; no puede ser que el acceso a la justicia dependa de si tienes o no dinero para enfrentar a un tribunal», sentenció Rodríguez, subrayando que la reforma es un clamor popular para alcanzar una justicia verdaderamente justa.
El líder parlamentario valoró positivamente los avances en la justicia de proximidad y la elección de Jueces de Paz, aunque instó a realizar una revisión exhaustiva de la administración de justicia ordinaria. Aseguró que la Asamblea Nacional será el facilitador para generar los marcos legales necesarios que fomenten el entendimiento y el diálogo entre todos los sectores del país.
Finalmente, Rodríguez ratificó que el Poder Legislativo está a disposición de la Gran Consulta Nacional, confiando en que los aportes de la ciudadanía permitirán construir un tejido social basado en la paz y la convivencia democrática.










