El gobierno de Estados Unidos ha endurecido su postura contra la República Islámica de Irán al lanzar una nueva ofensiva económica, en el marco de una escalada de tensiones que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió que su país mantendrá el bloqueo actual el tiempo que sea necesario, aunque dejó abierta la opción de una salida diplomática.
En este sentido, Hegseth indicó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha puesto en marcha la denominada operación Furia Económica, destinada a endurecer al máximo la presión financiera sobre Teherán.
Finalmente, el titular del Pentágono señaló que Irán puede optar por un futuro próspero si elige la vía diplomática, pero advirtió que, si rechaza esa opción, enfrentará no solo el cerco naval, sino también posibles ataques contra su infraestructura energética y eléctrica.










