El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha anunciado la interrupción temporal del tránsito de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más críticas del mundo.
La medida responde a una serie de ataques contra el Líbano y territorio iraní que, según Teherán, invalidan los términos del alto el fuego acordado recientemente con la mediación de Estados Unidos.
Apenas horas después de entrar en vigor una tregua de dos semanas (negociada tras la escalada bélica denominada Operación Promesa Verdadera 4), la estabilidad regional se ha quebrado. Según las autoridades iraníes, el acuerdo supeditaba la seguridad de los pasos estratégicos a la suspensión total de operaciones bélicas en todos los frentes, incluyendo el apoyo a las fuerzas de resistencia en el Líbano.
El incumplimiento de estas condiciones se ha manifestado en tres frentes críticos:
Ataques en Líbano: El ministro de Salud libanés, Rakan Nasser al Din, reportó un balance devastador tras incursiones israelíes: 112 fallecidos y 837 heridos, provocando el colapso del sistema hospitalario.
Violación del espacio aéreo: La Guardia Revolucionaria iraní confirmó el derribo de un dron Hermes 900 sobre la ciudad de Lar, al sur de Irán. Teherán advirtió que cualquier incursión aérea será considerada un acto hostil.
Sabotaje energético: Se denunció un ataque directo contra la refinería de petróleo en la isla de Lavan, en el Golfo Pérsico, poco después del inicio formal de la tregua.
La decisión de bloquear Ormuz escala la tensión a un nivel económico global. Irán sostiene que la seguridad del estrecho está intrínsecamente ligada al respeto de su soberanía y la de sus aliados.
«El acuerdo buscaba garantizar la seguridad de los pasos estratégicos, pero la agresión continua nos obliga a tomar medidas defensivas proporcionales», declaró el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
El alto el fuego, aceptado este martes por Washington sobre la base de una propuesta de 10 puntos presentada por Teherán, pretendía detener un mes de enfrentamientos intensos que incluyeron el uso de misiles de precisión y drones contra objetivos militares y estratégicos de la coalición estadounidense-israelí.
Irán ha reafirmado que su postura seguirá siendo firme y que cualquier nueva infracción a su espacio aéreo o intereses regionales será respondida de manera «contundente», manteniendo el cierre del Estrecho de Ormuz hasta que se garantice el cumplimiento efectivo de los compromisos internacionales.










