Los trabajadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se pronunciaron desde la Planta de Fraccionamiento Ulé, en el estado Anzoátegui, para ratificar su disposición de abrirse al mercado internacional, aunque dejando claro su rechazo absoluto a cualquier intento de privatización de la empresa estatal.
En un video difundido a través de los canales oficiales de la industria, una vocera de los trabajadores de la Planta de Fraccionamiento Ulé expresó:
«Somos trabajadores conscientes de que Venezuela por su prioridad energética está llamada a cumplir un rol primordial en la geopolítica mundial. Por eso, desde nuestra condición de guardianes de estos recursos, afirmamos que estamos en plena disposición de abrirnos a los mercados globales para la exportación de nuestros hidrocarburos en beneficio de nuestro pueblo».
Acompañada por un nutrido grupo de compañeros, la vocera ratificó: «Nuestro compromiso es con Venezuela, con su pueblo y con el legado sagrado de nuestros recursos naturales».
En sus palabras, la representante de los trabajadores resaltó la dignidad de los hombres y mujeres que han dado todo por su país, al tiempo que reiteró el rechazo absoluto a las pretensiones de privatizar la empresa.
La postura de los trabajadores: apertura sí, privatización no
Desde diferentes instalaciones de la industria petrolera nacional, los trabajadores han alzado su voz para diferenciar claramente entre una apertura a la inversión extranjera —que consideran necesaria y beneficiosa— y una privatización de Pdvsa, que rechazan categóricamente.
En la Planta de Fraccionamiento ULÉ, en el estado Zulia, un grupo de trabajadores advirtió que pretender privatizar la industria «es burlarse del cariño, el amor y el empeño que por tantos años de rescate le hemos puesto a nuestra industria».
En la Planta de Fraccionamiento y Despacho José, también en Anzoátegui, manifestaron: «Nosotros, los trabajadores del sector de hidrocarburos, rechazamos de manera categórica cualquier pretensión de privatizar nuestra empresa».
Mientras tanto, en la Refinería El Palito, estado Carabobo, los trabajadores reafirmaron su condición de «guardianes de estos recursos» y su compromiso con el pueblo venezolano y el «legado sagrado de nuestros recursos».
A través de las redes sociales oficiales de la empresa, la consigna «PDVSA no se negocia» ha resonado como un mensaje unificado de los trabajadores de la industria.
Panorama energético: crecimiento en puerta
El pronunciamiento de los trabajadores se da en un contexto de expectativas positivas para el sector energético venezolano. Según estimaciones de la firma Ecoanalítica, para 2026 se prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 15,2%, mientras que el PIB petrolero avanzaría 20,8%.
Este crecimiento responde, en parte, a la flexibilización de sanciones y al incremento de la inversión extranjera en el sector. La reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos de Venezuela ha flexibilizado y actualizado el marco jurídico para favorecer las condiciones de los negocios petroleros en el país, preservando la gestión soberana de los recursos.
Las exportaciones petroleras venezolanas mostraron un repunte significativo en los primeros meses del año. En febrero, las exportaciones alcanzaron un máximo de 788.000 barriles diarios en cinco meses, impulsadas por la demanda de refinerías estadounidenses a través de Chevron y comercializadoras internacionales.










