En una declaración de alto impacto a su llegada a la cumbre de líderes de la Unión Europea, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó un llamado urgente a los gobiernos de Estados Unidos e Israel para detener de inmediato las operaciones militares en Oriente Medio, advirtiendo que la escalada actual corre el riesgo de descontrolarse de forma irreversible.
Guterres, quien compareció junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, subrayó que el costo humano y económico de la guerra ha alcanzado niveles críticos, amenazando no solo la estabilidad regional sino la seguridad financiera de las naciones más vulnerables del mundo.
El titular de la ONU fue contundente al señalar que la crisis ha superado los límites de lo tolerable para la población civil. Durante su intervención, destacó tres puntos de presión internacional: Instó a las fuerzas involucradas a detener un conflicto que está provocando un padecimiento masivo y sistemático, Guterres demandó al gobierno iraní el cese de los ataques contra naciones vecinas, recordando que estas acciones han sido condenadas por el Consejo de Seguridad, ante el bloqueo de esta vía marítima vital, el secretario general exigió el cumplimiento de los decretos de la ONU para su reapertura inmediata.
«Es momento de que la fuerza de la ley prevalezca sobre la ley de la fuerza», sentenció.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificó el panorama global como «momentos turbulentos», citando los frentes abiertos en Irán, Ucrania y Gaza como desafíos directos al multilateralismo.
Guterres expresó su confianza en que la UE asuma un liderazgo central en la reconstrucción de un orden mundial basado en el Estado de derecho, la justicia climática y un control ético de las tecnologías emergentes.
La cumbre europea de este jueves se desarrolla en un clima de máxima tensión. Además de la crisis en Oriente Medio, los líderes europeos debaten estrategias para que se busca sortear el veto de Hungría para liberar fondos militares y financieros crítico y además el bloque busca mitigar el alza de los costes de energía derivados de la inestabilidad en las rutas de suministro de hidrocarburos.
Con esta declaración conjunta, la ONU y la UE envían un mensaje unificado de resistencia frente al unilateralismo y apuestan por la diplomacia como única vía para evitar un colapso económico y humanitario global.










