En el marco de las reuniones de alto nivel entre ambos gobiernos, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes un importante avance en la cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa. El objetivo principal es articular un intercambio de inteligencia más eficiente y coordinado entre las fuerzas policiales y militares de Venezuela y Colombia para combatir el narcotráfico y la criminalidad transnacional que afecta a ambos territorios.
Durante su declaración, la Mandataria Encargada enfatizó la urgencia de establecer mecanismos de acción inmediata que permitan una mejor articulación operativa. «Es esencial impulsar la coordinación inmediata y una mejor articulación en el intercambio de inteligencia entre las fuerzas policiales y militares de Colombia y Venezuela, para combatir el narcotráfico y la delincuencia en ambos territorios», expresó Rodríguez.
La Jefa de Estado detalló que este tema fue uno de los ejes centrales del diálogo de alto nivel, en el cual participaron directamente los titulares de la defensa de ambas naciones. En este sentido, el ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, G/J Vladimir Padrino López, y su homólogo de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, sostuvieron reuniones de trabajo para coordinar estrategias conjuntas.
«Uno de los puntos centrales del diálogo de alto nivel abordó el intercambio y cooperación en el área de Seguridad y Defensa. Los ministros de Venezuela y Colombia, Vladimir Padrino López y Pedro Sánchez Suárez, respectivamente, coordinaron estrategias con el fin de consolidar el intercambio de inteligencia entre las fuerzas policiales y militares de Colombia y Venezuela para proteger los más de 2.200 kilómetros de frontera compartida», precisó la Presidenta Encargada.
Este acuerdo busca consolidar una alianza estratégica que permita blindar la extensa línea fronteriza, históricamente afectada por dinámicas delictivas. La sinergia entre las fuerzas castrenses y policiales de ambos países se perfila como la piedra angular para garantizar la paz, la soberanía y la seguridad de las poblaciones que habitan en las zonas limítrofes. Ambas administraciones se comprometieron a dar seguimiento continuo a estas acciones para garantizar resultados efectivos en el corto y mediano plazo.










