de este jueves la 41.ª oleada de la operación militar denominada «Promesa Verdadera 4», una ofensiva a gran escala que ha alcanzado ciudades principales de Israel y diversas instalaciones militares estadounidenses en Asia Occidental.
Según el parte oficial difundido por las autoridades militares de la República Islámica, la ofensiva —desplegada bajo el lema «Hacia Al-Quds»— ha empleado armamento de alta tecnología, destacando por primera vez en esta fase el uso operativo del misil hipersónico Fattah, junto con proyectiles de largo alcance de los modelos Joramshahr y Qadr, equipados con múltiples ojivas.
Fuentes del CGRI confirmaron que los proyectiles impactaron con precisión en puntos estratégicos de Tel Aviv y Jerusalén, así como en concentraciones de tropas en territorio iraquí.
Ataques a instalaciones estadounidenses en el Golfo
La incursión no se limitó al frente israelí. El CGRI informó haber extendido sus ataques a bases clave utilizadas por fuerzas estadounidenses en la península arábiga. Fuentes militares confirmaron impactos directos en la base aérea Ahmad al-Jaber, en Kuwait, y en el aeródromo Al-Dhafra, en los Emiratos Árabes Unidos, instalación que alberga a efectivos del Cuerpo de Marines de Estados Unidos. Asimismo, se reportaron ataques sobre la autopista que conecta Dubái y Abu Dabi, utilizada para logística militar.
Ceguera radar y control del espacio aéreo
Previo al lanzamiento de los misiles balísticos, el Ejército iraní llevó a cabo una operación de supresión de defensas aéreas. El general de brigada Mohamad Akraminia detalló que enjambres de drones neutralizaron secciones críticas de la infraestructura de radar enemiga. La destrucción de estos sistemas en las bases israelíes de Palmachim y Ovda permitió a las fuerzas iraníes penetrar el espacio aéreo y acceder a objetivos sensibles sin ser interceptados.
Advertencia de escalada
En un comunicado posterior, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes aseguró haber tomado el control de la gestión del campo de batalla, advirtiendo que su capacidad de respuesta supera la de sus oponentes. «Responderemos a cualquier agresión sin consideraciones, ajustando nuestras tácticas de manera proporcional a las acciones hostiles de Washington y Tel Aviv», señala la nota.
Esta nueva fase de la guerra, bautizada como «Promesa Verdadera 4», se produce como represalia por las operaciones militares iniciadas por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní a finales del mes pasado. El CGRI enfatizó que sus planes de ataque han sido calibrados para maximizar la precisión y garantizar la efectividad en cada jornada de combate, manteniéndose en estado de alerta máxima ante una posible respuesta del bloque adversario.










