Estados Unidos e Israel deben cesar su escalada de ataques contra la infraestructura energética iraní o enfrentarán represalias semejantes en Oriente Medio que conllevarían la subida de los precios del petróleo por encima de los 200 dólares por barril, advirtió este domingo un portavoz de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
En su discurso divulgado por medios de comunicación locales, el vocero denunció los ataques realizados por Washington y Tel Aviv contra «la infraestructura de combustible, energía y servicios del pueblo» iraní.
El portavoz enfatizó que las Fuerzas Armadas de su país «se han abstenido hasta ahora de cualquier acción similar», considerando «los intereses de los pueblos musulmanes que residen en los países de la región», y ello a pesar de «disponer de inteligencia, capacidad ofensiva e identificar todas las infraestructuras de combustible, energía y servicios públicos de la región».
En este contexto, instó a los países musulmanes de la región a urgir a EE.UU. e Israel a que renuncien a sus actos «cobardes y bárbaros», para que «las llamas del fuego y la guerra no se propaguen aún más».
«De lo contrario, se tomarán medidas similares en la región. Y si pueden soportar que los precios del petróleo superen los 200 dólares por barril, entonces continúen con este juego», advirtió el portavoz.
Ataques y escalada de precios
Las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron varios depósitos de petróleo en Irán el pasado sábado. En Teherán se registraron un gran incendio y explosiones sucesivas que destruyeron vehículos de transporte de combustible y tanques de almacenamiento, generando una espesa columna de humo negro que continuaba elevándose sobre la capital este domingo.
Como consecuencia de las crecientes tensiones, los futuros del crudo Brent, de referencia mundial, superaron este domingo a las 22:15 (GMT) los 110 dólares por barril. Esta subida representa un aumento de más del 14% con respecto al día anterior. Durante el último mes, el precio del Brent se ha incrementado más del 50% en comparación con el mismo periodo de 2025, reflejando la creciente preocupación de los mercados internacionales por una posible escalada del conflicto en la región.










