En el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, este viernes se dio inicio formal al I Encuentro de las Brigadas Internacionales de Mujeres «Cilia Flores» por la Paz. El evento, que posiciona a Venezuela como un referente de la unidad feminista y revolucionaria, reúne a destacadas lideresas y a más de 110 delegadas provenientes de 20 naciones, quienes se dan cita para debatir sobre la soberanía, la justicia social y el rol de la mujer en los procesos de transformación actual.
La instalación del encuentro estuvo marcada por un reconocimiento a la lucha histórica de las mujeres venezolanas. La ministra para la Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, destacó a través de sus canales oficiales que la mujer venezolana se mantiene en la vanguardia del conocimiento y la defensa de la soberanía nacional. Según la ministra, este espacio no es solo de debate, sino de reafirmación bolivariana frente a los desafíos globales.
«La mujer se levanta hoy como protagonista y líder de estos tiempos históricos», afirmó la ministra Jiménez, subrayando que este encuentro es una plataforma de cooperación internacional donde la paz y la unidad de los pueblos son las premisas fundamentales.
La actividad se consolida como un espacio de intercambio de experiencias entre las brigadistas internacionales y las fuerzas populares locales. Las discusiones se centran en cómo la organización femenina puede profundizar la justicia social y generar mecanismos de resistencia pacífica y constructiva ante las pretensiones de desestabilización externa.
Las más de 100 delegadas presentes coincidieron en que el modelo de participación protagónica de Venezuela ofrece lecciones valiosas para los movimientos sociales del mundo, especialmente en lo que respecta al empoderamiento de la mujer en la toma de decisiones políticas y científicas.
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, las participantes hicieron un firme llamado a la organización popular. Las brigadistas enfatizaron que la verdadera equidad se construye desde las bases, vinculando el encuentro con la importancia de la participación ciudadana en la elección de proyectos que fortalezcan el tejido comunitario.
Con este primer encuentro, Venezuela reafirma su voluntad de construir un futuro más justo y equitativo, colocando a la mujer en el centro de la estrategia para la paz regional y la integración de los pueblos.










