El comandante del cuartel general central de Jatam al Anbia, Ali Abdollahi, ha lanzado una severa advertencia contra Israel y Estados Unidos, asegurando que los ataques de represalia no cesarán hasta lograr la «derrota definitiva del enemigo».
En declaraciones recogidas por medios locales, Abdollahi confirmó que, en respuesta a lo que calificó como una «descarada agresión» conjunta de Estados Unidos y el «régimen sionista» contra territorio iraní, las Fuerzas Armadas de Irán han llevado a cabo operaciones con misiles. «Todo el territorio de las tierras ocupadas y las bases del criminal Estados Unidos en la región han sido objeto de los contundentes golpes de los misiles iraníes», afirmó el alto mando.
El comandante subrayó que esta ofensiva no es un hecho aislado, sino el inicio de una campaña sostenida. «Esta operación continuará sin interrupción hasta la derrota definitiva del enemigo», advirtió, añadiendo que, a partir de ahora, «los recursos e intereses estadounidenses» desplegados en la región «se consideran objetivos legítimos» para las fuerzas armadas de la República Islámica.
Las declaraciones se producen después de que Irán lanzara sus primeros ataques de represalia, tras una ofensiva previa atribuida a una coalición estadounidense-israelí. Tras el lanzamiento de misiles iraníes, se reportaron explosiones no solo en Israel, sino también en varios países de Oriente Medio que albergan instalaciones militares de Estados Unidos. Entre los lugares donde se registraron incidentes se encuentran Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Catar y Arabia Saudita.
En contraste con la beligerancia de sus amenazas externas, el comandante Abdollahi instó a la población iraní a «mantener la calma». «Las Fuerzas Armadas defenderán con firmeza y determinación al país, al pueblo y los intereses nacionales», aseguró, tratando de proyectar una imagen de control y fortaleza institucional ante posibles represalias.
Cabe recordar que Teherán ya había advertido previamente que cualquier acción militar en su contra «se considerará el inicio de una guerra». En ese momento, las autoridades persas afirmaron que sus Fuerzas Armadas estaban «preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión». Sin embargo, en un aparente intento de no cerrar todas las vías diplomáticas, Irán también había expresado recientemente su disposición a mantener un «diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos», una postura que contrasta con la dureza del ultimátum lanzado hoy.










