En el contexto de los actos conmemorativos por el 34° aniversario de la Rebelión Cívico-Militar de 1992, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello Rondón, envió un mensaje contundente a la dirigencia nacional, instando a fortalecer la ética revolucionaria frente a las agresiones que enfrenta el país.
Desde el Cuartel de la Montaña, Cabello reconoció la madurez del Pueblo venezolano, pero dirigió un llamado de atención directo a quienes ejercen funciones de dirección en la Revolución Bolivariana.
“El Pueblo tiene un gran nivel de conciencia, pero el liderazgo tiene que subir sus niveles. No puede haber lugar para individualismos ni para personalismos. En este tiempo histórico, la Patria reclama máxima unidad de las fuerzas revolucionarias”, enfatizó el líder del PSUV.
Al reflexionar sobre la respuesta popular tras la agresión sufrida por la nación el pasado 3 de enero, el vicepresidente del PSUV aseguró que la firmeza demostrada por la ciudadanía es la prueba irrefutable de que la siembra del Comandante Hugo Chávez dio resultados.
“Uno puede decir hoy que el Comandante no aró en el mar. Lo que estamos recogiendo nosotros es precisamente esa conciencia sembrada, y es lo que nos permite mantenernos de pie, con firmeza, ante cualquier circunstancia”, resaltó.
Cabello recordó que la búsqueda de la unión cívico-militar fue la obsesión estratégica de Chávez y que, a 34 años del 4 de febrero, esa fórmula sigue siendo el escudo principal de la República. Insistió en que la cohesión es la única garantía para navegar los momentos complejos que atraviesa Venezuela bajo el asedio imperial.
Asimismo, el acto sirvió para reafirmar que el PSUV se mantiene en despliegue permanente, orientado por una visión colectiva que prioriza la defensa de la soberanía por encima de cualquier aspiración particular.










