Desde el Auditorio Principal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, presidió este viernes la Sesión Solemne de Apertura Judicial 2026. Este acto, de profundo significado constitucional, marca el inicio de las actividades judiciales con el objetivo fundamental de continuar trabajando por la consolidación del poderoso sistema de administración de justicia venezolano.
La sesión se desarrolló conforme a los principios establecidos en el artículo 267 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el artículo 2 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y el artículo 26 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
En el desarrollo de la agenda, la presidenta del TSJ, Magistrada Caryslia Rodríguez, presentó ante las altas autoridades y el país el informe de gestión correspondiente al año judicial 2025, dando cuenta de los avances y compromisos cumplidos por el máximo órgano del Poder Judicial.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez, en sus palabras, destacó que el comienzo del año judicial abre un espacio para seguir consolidando la justicia como garantía de Paz para la Nación. En este contexto, y tras hacer referencia a la agresión militar sufrida por el país el pasado 3 de enero, revalidó la inquebrantable disposición del Gobierno Nacional al diálogo profundo como vía para consolidar la paz nacional y la estabilidad de la República.
La Jefa de Estado estuvo acompañada por la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Mag. Caryslia Rodríguez, y los integrantes del Poder Ciudadano: el fiscal general de la República, Dr. Tarek William Saab; el Defensor del Pueblo, Dr. Alfredo Ruiz; y el contralor general de la República (E), Dr. Gustavo Vizcaíno Gil. Esta presencia conjunta simboliza la unidad, coordinación y armonía entre los Poderes Públicos en la defensa del Estado de Derecho y la justicia social.
La Sesión Solemne de Apertura Judicial 2026 reafirma el compromiso del Estado venezolano con una justicia accesible, eficiente y al servicio del pueblo, como pilar fundamental para la convivencia pacífica y el desarrollo soberano de la Nación.










