En el marco de la Gran Marcha de la Clase Obrera en respaldo a la nueva Ley de Hidrocarburos, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este jueves que la nación avanza decisivamente hacia la consolidación de su industria como una gran potencia energética, sustentada en la implementación de los más altos estándares internacionales.
Desde el Palacio de Miraflores, Rodríguez señaló que la Asamblea Nacional, al debatir y respaldar el nuevo marco legal, está enviando un mensaje inequívoco al mundo sobre la capacidad de recuperación y resiliencia de Venezuela. Aseguró que el país «sale a la palestra» para competir en el mercado global bajo un nuevo modelo de desarrollo que integra la eficiencia productiva con principios éticos y ambientales.
«La proyección como potencia energética no debe generar conflictos éticos», afirmó la Presidenta Encargada, instando a la población a renovar su confianza en el sector. «No tengamos vergüenza por ser un país petrolero», subrayó, explicando que la visión estratégica del Gobierno Nacional busca una armonía fundamental: explotar los recursos naturales con responsabilidad y con pleno respeto a los derechos de la Madre Naturaleza.
Enfatizó que el objetivo central es alcanzar las mejores prácticas de la industria mundial, manteniendo un «pleno apego y respeto a los derechos de la Madre Naturaleza», lo que posiciona a Venezuela a la vanguardia de un enfoque energético sostenible y consciente.
Para finalizar, Rodríguez destacó que Venezuela está transformando las horas de dificultad en un horizonte de esperanza y construcción colectiva. «Estamos hablando del país que le vamos a dar a nuestros hijos y a nuestras hijas», concluyó, reafirmando el compromiso inquebrantable de edificar una economía sólida, soberana y sostenible, que sirva como base fundamental para el bienestar y la prosperidad de las presentes y futuras generaciones.










