Durante su aparición en la alfombra roja de la 83ª edición de los Premios Globos de Oro, el aclamado actor, productor y director Mark Ruffalo portó de manera prominente un pin con el mensaje «Be Good». Esta acción, coordinada con otras celebridades presentes, sirvió como un acto de protesta y denuncia contra la violencia de la agencia de control migratorio (ICE) y contra la actual administración política de los Estados Unidos.
Al ser preguntado por el significado del prendedor, Ruffalo lo dedicó a Renee Nicole Good, una mujer asesinada por el ICE. «Esto es por ella y por toda la gente en EE.UU. que está aterrorizada y con miedo. Yo soy uno de ellos», declaró el actor.
Se refirió al presidente Trump, acusándolo de mentir sobre los acontecimientos actuales. Lo describió como «un criminal convicto, un violador convicto, un pedófilo, el peor ser humano», advirtiendo sobre los gravísimos problemas que supone confiar el poder de la nación más poderosa a una figura así.
Mencionó específicamente la guerra con Venezuela, afirmando que es una invasión ilegal por parte de EE.UU. y que demuestra que al liderazgo actual «no le importa el derecho internacional, solo su propia moral».
Ruffalo concluyó su intervención con una nota personal: «Amo a EE.UU., y lo que estoy viendo hoy no es EE.UU.».
Al ser interrogado sobre la utilidad de una plataforma como los Globos de Oro para transmitir este mensaje, Ruffalo reconoció la tensión del momento: «Quiero pretender que estoy aquí para celebrar, y estoy orgulloso de mi nominación… pero esto ya no es normal. No sé cómo puedo estar tranquilo, me siento un poco mal. Es difícil justo ahora».
El gesto de Ruffalo y sus declaraciones han captado la atención mundial, transformando un espacio de celebración cinematográfica en un foro de protesta política y social, y reavivando el debate sobre el papel de los artistas en la denuncia de injusticias.










