El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una sesión de emergencia el 5 de enero de 2026, donde la mayoría de países condenaron la intervención militar estadounidense como una violación del derecho internacional. El Secretario General, António Guterres, advirtió que esta acción podría sentar un precedente peligroso para las relaciones entre Estados.
Contundente denuncia venezolana: El embajador Samuel Moncada denunció ante el Consejo de Seguridad que la operación militar del 3 de enero constituye un «acto de agresión» según la definición de la ONU, caracterizándola como un «secuestro» del Presidente en ejercicio y una violación flagrante de la soberanía nacional.
Recordemos que el 3 de enero de 2026, Estados Unidos ejecutó una operación militar unilateral contra territorio venezolano, incluyendo bombardeos en Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Durante esta incursión, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente constitucional Nicolás Maduro y a la primera combatiente Cilia Flores, trasladándolos a Nueva York para ser procesados bajo acusaciones de narcotráfico.
Estados Unidos justificó la acción como una «operación quirúrgica de aplicación de la ley» contra lo que denominó «narcoterroristas», argumentando que Maduro no es un Jefe de Estado legítimo tras las elecciones de 2024. El presidente Donald Trump llegó a declarar que Estados Unidos ahora «dirigirá Venezuela» con la mira puesta en controlar su industria petrolera.
Las declaraciones clave del embajador Samuel Moncada
Durante la sesión del Consejo de Seguridad, el embajador venezolano realizó una intervención histórica que resonó en la comunidad internacional. Sus palabras representan la defensa más clara de la soberanía venezolana y del derecho internacional:
«La paz internacional solo puede sostenerse si el derecho internacional es respetado sin excepciones, sin dobles raseros»
«El secuestro de un jefe de Estado en ejercicio vulnera la inmunidad personal, una garantía institucional que protege la soberanía de todos los Estados»
«Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales»
«Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar Estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo»
«Hoy no está en juego únicamente la soberanía de Venezuela. Está en juego la credibilidad del derecho internacional, la autoridad de esta Organización y la vigencia del principio de que ningún Estado puede erigirse en juez, parte y ejecutor del orden mundial»
Moncada alertó sobre el peligroso precedente que esta acción establece: «Si el secuestro de un Jefe de Estado, el bombardeo de un país soberano y la amenaza abierta de nuevas acciones armadas se toleran o se relativizan, el mensaje que se envía al mundo es devastador: que el derecho es opcional y que la fuerza es el verdadero árbitro de las relaciones internacionales».
Respuesta internacional: amplio rechazo al intervencionismo
La comunidad internacional, incluyendo aliados tradicionales de Estados Unidos, mostró un rechazo mayoritario a esta violación de la soberanía venezolana:
América Latina y el Caribe
· Brasil: Rechazó «categóricamente» la intervención armada, calificándola de «flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas» y advirtiendo que «los bombardeos y la captura de su presidente traspasan una línea inaceptable».
· México: Condenó la acción militar estadounidense como violación del artículo 2 de la Carta de la ONU y un golpe al multilateralismo.
· Cuba: Condenó lo que calificó como «una agresión imperialista y fascista con objetivos de dominación» que pretende revivir la Doctrina Monroe.
· Colombia: Describió las acciones militares de Estados Unidos como evocadoras de «los peores momentos de injerencias en la política latinoamericana».
· Chile y Panamá: Reafirmaron su compromiso con la soberanía, integridad territorial y solución pacífica de controversias.
Países de otras regiones
· China: Acusó a Estados Unidos de priorizar la fuerza militar sobre el multilateralismo y afirmó que «ningún país puede ser la policía del mundo».
· Rusia: Condenó enérgicamente la acción militar, calificándola de «neocolonialismo» y «doble rasero».
· Francia: Aunque su presidente había respaldado inicialmente la captura, su enviado ante la ONU criticó la operación por ir «en contra del principio de resolución pacífica de disputas».
· Dinamarca: Defendió la soberanía venezolana sin mencionar directamente a Estados Unidos, afirmando que «la inviolabilidad de las fronteras no está en negociación».
Los principios jurídicos violados
La operación estadounidense viola principios fundamentales del derecho internacional:
Integridad territorial: La Carta de la ONU prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
Inmunidad de jefes de Estado: El derecho internacional reconoce la inmunidad personal de los jefes de Estado en ejercicio como garantía institucional que protege la soberanía.
Principio de no intervención: Prohíbe a los Estados interferir en los asuntos internos de otros Estados.
Prohibición del uso de la fuerza: Establecida en el artículo 2(4) de la Carta de la ONU, con excepciones limitadas a la legítima defensa o autorización del Consejo de Seguridad.
El pueblo venezolano, sus instituciones legítimas y la comunidad internacional consciente tienen ahora la responsabilidad histórica de rechazar esta agresión y trabajar por una solución que respete la autodeterminación, la soberanía y la paz en la región, tal como lo establece la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.










