En una sesión solemne transmitida en vivo por diversas cadenas nacionales e internacionales, el Parlamento de Venezuela ha juramentado oficialmente a Delcy Rodríguez como Presidenta Encargada de la nación.
Durante el acto de juramentación, Rodríguez pronunció un emotivo discurso cargado de compromiso patriótico y familiar. Con la mano en alto, la nueva Presidenta Encargada realizó un juramento multifacético que abarcó desde su círculo personal hasta los ideales más profundos del país.
«Vengo como Vicepresidenta Ejecutiva del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento. Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano tras una agresión militar ilegítima».
«Vengo con dolor por el secuestro de dos compañeros en los Estados Unidos de Norteamérica, el Presidente Nicolás Maduro y la Primera Dama del país, Cilia Flores. Pero también vengo con honor a jurar, en nombre de todos los venezolanos y venezolanas, por nuestro padre libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela, cuya sangre libertadora corre por las venas de los venezolanos y venezolanas».
También, recordó la memoria de su padre, Jorge Antonio Rodríguez, y la mirada de los niños y niñas de Venezuela. «Juro por los niños y niñas de Venezuela, por nuestra juventud, por garantizarles porvenir y futuro», afirmó con determinación.
Asimismo, incluyó en su juramento a su madre, a su hermano Jorge Rodríguez y a sus sobrinos, vinculando su responsabilidad política con sus valores familiares más íntimos.
En sus palabras, la Presidenta Encargada enfatizó su voluntad de elevar a Venezuela al «pedestal de honor histórico» que le corresponde.
Se comprometió solemnemente a trabajar incansablemente por una nación, libre, soberana e independiente.
«Juro por mi honor que no voy a dar descanso a mi brazo ni reposo a mi alma para ver a Venezuela en el destino que le corresponde», declaró, citando una de las promesas más emblemáticas de la historia republicana.
Finalmente, Delcy Rodríguez cerró su intervención reafirmando su compromiso con la estabilidad del país, jurando ante el pueblo venezolano no descansar ni un minuto para garantizar la paz y la tranquilidad de toda la República.










