La primera dama de Venezuela, Cilia Flores, sufrió «lesiones importantes» durante la operación militar estadounidense del pasado sábado que resultó en el secuestro de ella y del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, según informó su abogado defensor, Mark Donnelly.
Donnelly declaró que las lesiones «pueden verse» y son «heridas importantes», que incluirían una posible fractura y un hematoma severo en las costillas, por lo que exigió una evaluación médica inmediata y completa.
Audiencia inicial en Nueva York
Maduro y Flores comparecieron este lunes ante el juez federal Alvin Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambos se declararon inocentes de los cargos de «narcoterrorismo» presentados por el gobierno de Estados Unidos, que no ha hecho públicas pruebas concretas hasta el momento.
El presidente venezolano, vestido con una camiseta negra y utilizando audífonos para la traducción, afirmó ante el tribunal: «Me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas». Añadió: «Soy inocente, no culpable, soy un hombre decente, sigo siendo presidente de mi país».
Flores, por su parte, declaró de manera contundente: «No culpable, completamente inocente».
Contexto legal y político
El defensor del Presidente Maduro es el experimentado litigante Barry Pollack, conocido por haber representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange. La audiencia se desarrolla en medio de una crisis diplomática sin precedentes, con una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada el mismo día y una condena generalizada de gobiernos latinoamericanos y aliados globales de Venezuela.
La defensa ha señalado que buscará impugnar la legalidad del secuestro, alegando que constituye un «secuestro internacional» y una violación flagrante de la soberanía venezolana, además de denunciar el uso excesivo de la fuerza contra Flores.
Hasta ahora, la Casa Blanca no se ha pronunciado sobre las lesiones reportadas ni sobre el estatus de «prisionero de guerra» reclamado por Maduro.












