En el marco de la Cumbre Extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, denunció formalmente que el Gobierno de los Estados Unidos ha quebrantado los cimientos del Derecho Internacional al violar la inmunidad personal de un Jefe de Estado en ejercicio.
Durante su intervención ante los cancilleres y mandatarios de la región, Gil calificó el secuestro del presidente Nicolás Maduro, como una acción sin precedentes que atenta contra la estabilidad del continente.
«Quien secuestra a un Presidente, secuestra la soberanía de un pueblo«, sentenció el Canciller, subrayando que la inmunidad de los mandatarios es una norma básica y sagrada para la coexistencia pacífica entre las naciones.
El Canciller recordó que el respeto a la figura de un Jefe de Estado no es una concesión, sino una obligación jurídica internacional que Washington ha ignorado de manera deliberada.
Gil expresó que la acción estadounidense representa una violación directa a la Convención de Viena y a las normas de inmunidad que protegen a los representantes soberanos.
Asimismo, Venezuela exige a la comunidad internacional una condena unánime frente a un precedente que pone en riesgo a cualquier mandatario del mundo.
El secuestro del presidente Maduro constituye una agresión no solo contra Venezuela, sino contra el derecho de los pueblos latinoamericanos y caribeños a su autodeterminación.
«La historia juzgará esta flagrante violación a las leyes internacionales. Venezuela exige la liberación inmediata de su Presidente y el cese de la agresión armada», concluyó Gil.










