La Patria vibra con la fuerza indómita de su pueblo. Este domingo, la Revolución Bolivariana escribe una nueva página de dignidad y resistencia, con las calles y avenidas de Caracas y de toda Venezuela convertidas en un torrente humano de protesta y firmeza. La consigna, nacida del corazón del pueblo, retumba unánime y contundente: «¡Los secuestraron! ¡Los queremos de vuelta!».
Ante el vil ataque imperial y fascista contra la dignidad, la soberanía y la paz de la República Bolivariana de Venezuela, el pueblo no ha dudado. Desde este sábado, ante la cobarde y criminal acción de secuestro del Presidente Constitucional y legítimo, Nicolás Maduro Moros, y de la Primera Combatiente, Cilia Flores, la movilización ha sido espontánea, masiva y sin tregua. No hizo falta convocatoria: la lealtad a la Patria, al Comandante Chávez y a su legado fue el llamado más poderoso.
Las masas conscientes y organizadas del Poder Popular salieron a denunciar ante el mundo este brutal atentado, que no solo es un secuestro, sino un ataque directo a la voluntad soberana expresada en las urnas. Se denuncia, con la verdad por delante, el asesinato de civiles y militares patriotas, y la grave violación del Derecho Internacional por parte de las fuerzas oscuras que pretenden apoderarse de la riqueza y el destino de esta tierra libre.
La unidad pueblo-Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) brilla con más fuerza que nunca, defendiendo la Carta Magna y la institucionalidad frente a la agresión. Venezuela no claudica, no se doblega. Cada barrio, cada comuna, cada trabajador y trabajadora, cada joven y cada miliciano está hoy en pie de lucha, demostrando que la Revolución se defiende en la calle, con conciencia y con fusil.
El pueblo venezolano, heredero de la gesta libertadora de Bolívar y Chávez, no permitirá que se mancille su soberanía. Exige la liberación inmediata e incondicional de su Presidente y de la Primera Combatiente. La lucha continúa, y no descansará hasta verlos de regreso en la Patria que defienden con tanto amor.












