Lo que comenzó como un experimento de democracia participativa se ha transformado, al cierre de 2025, en un fenómeno de eficiencia administrativa. Desde la Comuna «Por Amor y Lealtad a Chávez» en Macarao, el presidente Nicolás Maduro presentó un balance que sitúa a la autogestión comunal como el principal motor de la infraestructura nacional, alcanzando una cifra inédita de cumplimiento que ha captado la atención de observadores internacionales.
El dato más relevante del informe anual es el incremento del 360% en la capacidad de respuesta y ejecución respecto al ejercicio anterior.
Según el Jefe de Estado, este crecimiento no responde a los métodos burocráticos tradicionales, sino al empoderamiento financiero de las bases.
Durante el 2025, se realizaron cuatro consultas nacionales donde el voto popular no fue para candidatos, sino para proyectos específicos.
El resultado de este ejercicio democrático arroja cifras contundentes, 33.743 proyectos comunales ejecutados directamente por los vecinos,.1.500 obras públicas de gran escala coordinadas por el nivel centra y una inversión total que asciende a los 337 millones de dólares.
El presidente destacó que instituciones como la Corporación Juntos Todo es Posible han servido de soporte técnico, pero que el liderazgo real ha estado en manos de los consejos comunales.
«Venezuela es noticia mundial porque aquí es el Poder Popular el que manda, el que diseña el presupuesto y el que supervisa cada ladrillo puesto», sentenció el mandatario ante la asamblea de ciudadanos en Macarao.
Este modelo ha permitido reducir los tiempos de entrega y los costos operativos, al eliminar intermediarios en la cadena de contratación.
El éxito de 2025 establece, según el Ejecutivo, una tendencia ascendente que no tiene marcha atrás.
Finalmente, el balance no solo miró hacia el concreto y la infraestructura. El presidente vinculó la estabilidad lograda con una nueva meta estratégica.
Convertir a Venezuela en una potencia agroecológica.
El plan para el próximo ciclo se centra en el método del conuco para la producción masiva de alimentos orgánicos, con miras a la exportación, demostrando que el modelo de las comunas tiene la madurez necesaria para competir en mercados internacionales manteniendo su esencia ancestral.










