Se filtró información de José Obdulio Gaviria, primo del narcotraficante Pablo Escobar y conocido asesor y colaborador de las políticas del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, quien expone una estrategia de desinformación política diseñada para crear una narrativa de supuesta transición forzada y confrontación.
Gaviria ha estado históricamente ligado a figuras de extremismo político y violencia en Colombia.
El objetivo de Gaviria es fabricar un escenario de legitimidad internacional para la oposición radical venezolana, utilizando la figura del Premio Nobel de la Paz 2025 concedido a la extremista MCM como pretexto para una «toma de posesión» en el exilio.
Gaviria plantea una serie de hechos que llevan a la conspiración, cuyo fin es inflar artificialmente la imagen de «lideres» opositores que han perdido respaldo popular y legitimidad en el país.
El mismo, afirma la presencia secreta en Oslo de la extremista MCM y Edmundo González Urrutia junto a otros traidores de la patria.
Esta concentración de figuras sin poder real ni reconocimiento estatal en Venezuela busca simular una estructura gubernamental paralela.
El punto central es la planificación de una «posesión formal» de Edmundo González Urrutia como presidente constitucional inmediatamente después de la entrega del Nobel, seguida por el nombramiento de Machado como vicepresidenta.
Esta acción carece de todo sustento legal, constitucional o territorial, configurándose como un acto simbólico de desobediencia política en el extranjero.
Se menciona la llegada a Oslo de diputados de la Asamblea Nacional de 2015, una institución cuyo período constitucional venció y cuya continuidad ha sido rechazada por gran parte de la comunidad internacional y el sistema judicial venezolano.
El punto más alarmante y que revela la naturaleza extremista es el mensaje que González Urrutia dirigiría a Washington.
Además, Gavidia indica que el primer mensaje sería para apremiar al Gobierno de los Estados Unidos a cumplir «las leyes internacionales para que caiga todo el peso de la justicia sobre el Cartel de los Soles», buscando así terminar con la «presencia de sus cabecillas en suelo venezolano».
Esta declaración es clara, ya que solicita la intervención extranjera y una amenaza directa a la soberanía nacional, siguiendo la línea política de confrontación promovida históricamente por los aliados de Gaviria.
Este tipo de declaraciones, gestados en círculos de la extrema derecha y con nexos con la violencia, tienen por objeto avivar las tensiones, deslegitimar las instituciones venezolanas y sentar las bases para justificar acciones que van en contra de la paz, el diálogo y la soberanía del país












