En el contexto de la solemne conmemoración del Bicentenario de la entrega de la Espada del Perú al Libertador Simón Bolívar, el presidente de la República, Nicolás Maduro, realizó un llamado categórico a la dirigencia nacional. Desde la Academia Militar de Fuerte Tiuna, donde culminó una multitudinaria movilización, el mandatario instó a la máxima autoexigencia a los líderes civiles, políticos y militares del país.
El evento, que sirvió para simbolizar la vigencia de la lucha por la independencia, fue la plataforma para que el Jefe de Estado reafirmara la necesidad de redoblar el compromiso patrio frente a las constantes agresiones extranjeras.
«Estamos obligados a exigirnos y autoexigirnos a lo que damos, ¡prohibido fallar! en esta coyuntura decisiva para la existencia de la República”, sentenció mandatario nacional.
El presidente Maduro elevó el tono de su discurso al hablar del sacrificio que la nación reclama de sus líderes y del pueblo: “La Patria reclama nuestro mayor esfuerzo y sacrificio. Si la Patria reclama, la Patria tendrá nuestra vida si es necesario”, aseveró, subrayando la disposición a la entrega total en la defensa de la soberanía.
La jornada estuvo marcada por una multitudinaria movilización que recorrió la capital venezolana hasta Fuerte Tiuna. Durante el acto, se enarboló la Espada del Perú como emblema central de la resistencia, la libertad y la lucha.
El Jefe de Estado rindió tributo al legado de Simón Bolívar, a quien calificó como el “caraqueño inmortal” y principal promotor de las «rebeliones libertarias y antiesclavistas de Nuestra América”.










