El presidente de la República, Nicolás Maduro, emitió una alerta grave sobre la seguridad regional, denunciando que el Gobierno de Trinidad y Tobago ha permitido la instalación de una fuerza militar extranjera a solo 15 kilómetros de la costa venezolana.
El mandatario calificó este acto como una amenaza directa a la estabilidad del país y de la región del Caribe.
Durante sus declaraciones, el jefe de Estado acusó a la primera ministra trinitense de «hipotecar» la soberanía de su nación para ejecutar planes que atentan contra la paz regional.
El presidente Maduro advirtió que esta acción representa un «paso en falso contra la paz» del Caribe y rompe con la histórica hermandad que ha existido entre Venezuela y Trinidad y Tobago.
Además, enfatizó que la decisión de militarizar el territorio fue tomada a espaldas de la población y, presuntamente, también de las propias fuerzas de defensa de Trinidad y Tobago.
Maduro aseguró que tanto el pueblo como las fuerzas armadas trinitenses «se oponen a la militarización de su territorio», sugiriendo que la medida carece de respaldo interno y obedece a intereses externos.










