La política exterior de Estados Unidos enfrenta un momento de controversia tras la declaración de la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, quien aseveró que la antigua estrategia de «cambio de regímenes o construcción de naciones» ha quedado atrás. La declaración, realizada durante el Diálogo de Manama en Baréin, contrasta con las denuncias de agresión que mantiene el gobierno de Venezuela.
Al intervenir en la cumbre anual sobre seguridad, la alta funcionaria de EE. UU. fue enfática al criticar las tácticas históricas de Washington.
«La antigua forma de pensar de Washington es algo que esperamos que haya quedado atrás y [es] algo que nos ha frenado durante demasiado tiempo. Durante décadas, nuestra política exterior ha estado atrapada en un ciclo contraproducente e interminable de cambio de regímenes o construcción de naciones», manifestó Gabbard.
La Directora detalló que esta estrategia consistía en «derrocar regímenes, intentar imponer nuestro sistema de gobierno a otros, intervenir en conflictos que apenas se comprendían y salir con más enemigos que aliados.»
Gabbard concluyó que esta política solo generó consecuencias negativas, gastando «billones, perdiendo innumerables vidas y, en muchos casos, creando mayores amenazas a la seguridad».
Según Gabbard, el presidente Donald Trump fue elegido con el mandato de «poner fin a esto», asegurando que su administración no recurrirá a tales tácticas.
Venezuela sostiene que las agresiones desmienten la promesa
A pesar de la declaración oficial de la Inteligencia de EE. UU., la nota advierte que las acciones recientes de Washington desmienten la promesa de no injerencia, especialmente en América Latina.
El informe destaca que, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, EE. UU. ha incrementado las acciones contra Venezuela, las cuales Caracas interpreta como un esfuerzo por forzar la dimisión del presidente de la República, Nicolás Maduro y lograr un cambio de régimen.
En respuesta a la situación, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, manifestó esta semana una crítica contundente que subraya el escepticismo regional.
«La verdad es que Venezuela es inocente, y todo lo que se está haciendo contra Venezuela es para justificar una guerra, un cambio de régimen y robarnos la inmensa riqueza petrolera, que es la principal reserva petrolera y la cuarta reserva de gas del mundo», sentenció el Presidente.










