El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, afirmó este viernes que el Gobierno de Estados Unidos ha intensificado su política hostil al dar «un paso más» con la «amenaza del uso de la fuerza» militar, una acción que, podría tener «impactos terribles para toda la región» de América Latina y el Caribe.
En un encuentro con parlamentarios del Gran Caribe, el jefe de la diplomacia venezolana hizo un recuento de más de dos décadas de «asedio» de Washington contra el país suramericano, que ha escalado desde «guerras mediáticas» hasta golpes de Estado, sabotajes y bloqueos.
Gil enfatizó que el riesgo de una escalada militar estadounidense no reside solo en las consecuencias para la Revolución Bolivariana, sino en la desestabilización de la región, declarada como Zona de Paz.
«La desestabilización de esta zona que declaramos como una zona de paz es quizá una de las consecuencias que podríamos vivir si una intervención militar se decidiera por parte del Gobierno de EE.UU. No sería Venezuela quien pagaría las consecuencias más lamentables de una intervención de este tipo, estamos hablando de los países vecinos», argumentó el Canciller.
»Guerra multiforme» y preparación militar
La denuncia del Canciller se produce en un contexto de alta tensión. El presidente de la República, Nicolás Maduro, ha declarado en varias ocasiones que Venezuela es víctima de una «guerra multiforme» orquestada por EE.UU. para forzar un «cambio de régimen» y «robarle el petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales».
En respuesta a las amenazas externas, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la Milicia y los cuerpos policiales iniciaron ejercicios militares en las zonas costeras para continuar aceitando la maquinaria defensiva.
Maduro ha señalado que el 94% de la población venezolana está en contra de cualquier amenaza militar o invasión por parte de Estados Unidos.
Venezuela ha señalado una serie de acciones por parte de la Administración Trump que constituyen la «agresión armada»:












