El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este miércoles sobre un ataque militar ejecutado el día martes contra una narcolancha en aguas del Pacífico Oriental. El hecho ha generado inmediata controversia al develarse que la operación se llevó a cabo en aguas internacionales y contra una embarcación que, según las propias declaraciones iniciales, carecía de tripulación, lo que según analistas evidencia una hostilidad e injerencia de Washington que vulnera el derecho internacional.
A través de su cuenta en la red social X, el secretario Hegseth declaró: «Ayer, bajo la dirección del presidente Trump, el Departamento de Guerra llevó a cabo un ataque cinético letal contra un buque operado por una Organización Terrorista Designada que se dedicaba al narcotráfico en el Pacífico Oriental». Afirmó que la inteligencia estadounidense tenía conocimiento de que el buque «estaba involucrado en el contrabando ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida para el narcotráfico y transportaba narcóticos».
Sin embargo, la versión oficial presentó notables contradicciones. Inicialmente, el informe señalaba que la lancha iba sin tripulantes, un detalle que por sí solo cuestiona la naturaleza «letal» del ataque. Posteriormente, y ante las interrogantes, el funcionario rectificó su comunicado, asegurando que durante el ataque, realizado en aguas internacionales, «había dos narcoterroristas a bordo» y que ambos fallecieron en la operación.
Hegseth no presentó pruebas que constataran la afiliación de la embarcación a una organización terrorista o que demostraran que transportaba drogas. Tampoco se ha proporcionado evidencia visual o documental que respalde la existencia de los dos presuntos «narcoterroristas».
En su mensaje, el Secretario de Guerra equiparó la amenaza de los cárteles de la droga con grupos terroristas como Al Qaeda. «Los narcoterroristas que intentan traer veneno a nuestras costas no encontrarán refugio en ningún lugar de nuestro hemisferio. Así como Al Qaeda declaró la guerra a nuestra patria, estos cárteles están librando la guerra contra nuestra frontera y nuestra gente. No habrá refugio ni perdón, solo justicia», afirmó.
Esta postura parece ampliar la doctrina de seguridad estadounidense, justificando acciones militares letales y unilaterales en aguas internacionales contra objetivos vinculados al narcotráfico, bajo la nueva categoría de «narcoterrorismo».










