Por: Yenny Álvarez
Venezuela, tierra bendita de reservas naturales, minerales y estratégicas, apreciada por muchos, y pretendida por uno que busca mancillarla: aquel que no respeta los derechos fundamentales, desconoce a las naciones y atenta flagrantemente contra el derecho internacional, creyéndose el policía del mundo sin mirar hacia adentro, donde su propio pueblo sufre sin recibir respuesta alguna de quien debería protegerlo.
¿Qué dirían hoy los Padres Fundadores de la América del Norte?
Venezuela, la que no conoce fronteras cuando se trata de impulsar y defender la libertad, aquella que inició la gesta heroica independentista, que habló, impulsó y defendió la Patria Grande de los americanos del sur, la que venció imperios por la libertad y le habló al mundo sobre cómo debe ser el mejor sistema de gobierno para el pueblo.
Defensora de la preservación de la vida en el planeta, pero sobre todo del mundo multipolar, donde las relaciones de poder internacional se equilibren para construir un mundo mejor, más justo y más sano.
Solidaria ante cualquier hecho social que afecte a los pueblos del mundo, respetuosa de la autodeterminación de los pueblos a ser libres y soberanos; No hay gigante que la doblegue, porque por las venas de los venezolanos corre la sangre de guerreros: aquellos que siempre han creído, que han luchado y sostenido la voluntad inquebrantable de la libertad y la paz.
Con una empatía acogedora, ha recibido migrantes de todas las naciones, brindándoles trato de amigos y vecinos, ofreciendo esperanza y calidez en medio de tiempos de tormenta.
Venezuela, la que no se amilana ante la defensa de la soberanía nacional, que pare hijos e hijas que resienten las inclemencias de quienes pretenden dominarla, renaciendo como el fénix ante cada fatiga y ante cada reto por superar.
A quienes pretenden olvidar quiénes somos y quiénes seguiremos siendo, les recordamos: somos la tierra de la gracia y los focos de esperanza; Aquellos que seguirán avanzando ante cada infamia, con la postura irrenunciable de su patrimonio moral e histórico, basado en la Doctrina del Libertador Simón Bolívar.
¡Seguiremos venciendo!












