El presidente de la República, Nicolás Maduro, ratificó hoy la determinación inquebrantable de Venezuela de no ceder ante «chantajes ni amenazas de ningún signo», durante una conferencia de prensa con medios nacionales e internacionales donde analizó la actual situación geopolítica.
El Mandatario caracterizó la estrategia implementada contra Venezuela como un «bodrio» que, tras el fracaso de una guerra híbrida que incluyó sanciones económicas y campañas de desinformación, ha derivado en una política de «máxima presión» que calificó de «extravagante, estrafalaria, inmoral y brutal».
«Lo que se ha orquestado contra Venezuela solo es comparable en magnitud con la crisis de octubre de 1962 contra Cuba», afirmó Maduro, subrayando el carácter sin precedentes de esta amenaza en el continente americano.
El Jefe de Estado alertó sobre un resurgimiento del supremacismo blanco reminiscente de la época de la colonización, y celebró que se esté «despertando una conciencia mundial» frente a estas prácticas.
Reiteró que la respuesta venezolana ha sido mantenerse firme en sus principios y defender su soberanía como parte de una trayectoria histórica de resistencia frente a las agresiones externas.










